Oro cae 1% por estancamiento EE.UU.-Irán que eleva el petróleo y temores de inflación
Los futuros del oro cayeron un 1% por el estancamiento de las conversaciones de paz entre EE.UU. e Irán, que elevó el petróleo y avivó expectativas de tasas más altas, presionando al oro.

Los futuros del oro cayeron un 1% el lunes debido a la falta de avances en las conversaciones de paz entre Estados Unidos e Irán, lo que elevó los precios del petróleo y avivó los temores de interrupciones prolongadas y una mayor inflación. La caída refleja las crecientes expectativas del mercado de que los bancos centrales podrían tener que subir las tasas de interés para combatir los riesgos de inflación vinculados a los precios elevados de la energía, un factor negativo para el oro que no genera rendimiento.
El motor principal detrás de la caída del oro es el estancamiento del proceso diplomático entre Estados Unidos e Irán. Sin un avance, las interrupciones en el suministro de petróleo persisten, manteniendo elevados los precios del crudo. Los precios más altos del petróleo alimentan expectativas de inflación más amplias, lo que a su vez lleva a los mercados a descontar una política monetaria más restrictiva. Como señaló Soojin Kim de MUFG, "Los mercados esperan cada vez más tasas de interés más altas para combatir los riesgos de inflación vinculados a los precios elevados de la energía, lo que es negativo para el oro que no genera rendimiento." Esta dinámica refuerza la correlación inversa del oro con las tasas de interés reales: cuando aumentan las expectativas de subida de tasas, el costo de oportunidad de mantener oro se incrementa, presionando su precio. Para los operadores de metales preciosos, el entorno actual destaca la importancia de monitorear tanto los desarrollos geopolíticos como los mercados energéticos. Para precios en tiempo real, consulte la página del oro de NowPrice.
De cara al futuro, los operadores deben estar atentos a cualquier señal de progreso en las negociaciones entre EE.UU. e Irán, ya que un avance diplomático podría aliviar los temores sobre el suministro de petróleo y reducir las expectativas de subida de tasas, lo que potencialmente apoyaría al oro. Los datos clave de esta semana incluyen las cifras del índice de precios al consumidor (IPC) de EE.UU., que proporcionarán más pistas sobre las tendencias de inflación y la trayectoria de la política de la Fed. Una lectura del IPC superior a la esperada podría reforzar las apuestas agresivas, mientras que un dato más suave podría aliviar parte de la presión sobre el oro. Además, cualquier cambio en las tendencias de compra de oro de los bancos centrales o en las tenencias de ETF podría ofrecer una dirección adicional.