Por qué EE.UU. necesita a sus vecinos para el comercio energético
El comercio energético de América del Norte se basa en dos flujos bilaterales—petróleo canadiense a refinerías de EE.UU. y gas natural estadounidense a México—con ejecutivos instando a cambios mínimos en las próximas negociaciones del USMCA.

El comercio energético de América del Norte no es un mercado único integrado, sino dos poderosas relaciones bilaterales: petróleo canadiense que fluye hacia el sur a las refinerías estadounidenses y gas natural estadounidense que impulsa la economía de México. A medida que se acercan las negociaciones del tratado comercial USMCA, ejecutivos energéticos, reguladores y expertos en políticas coinciden en gran medida en que el acuerdo actual funciona notablemente bien y el mejor resultado podría ser dejarlo prácticamente sin cambios.
El CEO de Howard Energy Partners, Mike Howard, señala que aproximadamente el 70% de la energía de México proviene de Estados Unidos, mientras que la ex CEO del Regulador de Energía de Canadá, Gitane De Silva, señala que alrededor del 60% de las importaciones de petróleo de EE.UU. se originan en Canadá. Esta interdependencia significa que cualquier interrupción en estos flujos podría tener implicaciones significativas para los precios de la energía y la seguridad del suministro en todo el continente. Para los operadores, la estabilidad de estas relaciones bilaterales es un factor clave para evaluar los diferenciales de precios del crudo y el gas natural norteamericanos, así como las tasas de utilización de las refinerías.
De cara al futuro, la renegociación del USMCA será vigilada de cerca para detectar cualquier cambio en las disposiciones de comercio energético. Los participantes del mercado deben monitorear los ajustes arancelarios, los requisitos de reglas de origen y cualquier nueva restricción a los flujos energéticos transfronterizos. La naturaleza integrada actual del mercado —con crudo pesado canadiense alimentando las refinerías de la Costa del Golfo de EE.UU. y gas natural estadounidense apoyando la generación eléctrica mexicana— ha creado un descubrimiento eficiente de precios y cadenas de suministro confiables. Cualquier desviación significativa del statu quo podría introducir volatilidad en los precios de las materias primas energéticas en toda la región.