Europa reduce la energía solar mientras se endurece el suministro de gas
Europa está reduciendo la generación solar por congestión de la red, desperdiciando electricidad incluso cuando los mercados de gas se endurecen y los precios suben.

Europa está recortando cada vez más la generación de energía solar debido a que la infraestructura de la red lucha por absorber el aumento de la producción renovable, desperdiciando enormes cantidades de electricidad en un momento en que los mercados de gas natural se están endureciendo. El fenómeno, conocido como curtailment, ocurre cuando las redes no pueden absorber toda la electricidad producida, lo que obliga a los operadores a apagar las plantas solares incluso durante las horas pico de sol. Esto ocurre mientras los niveles de almacenamiento de gas disminuyen y aumentan las preocupaciones sobre el suministro, lo que eleva los precios de referencia del gas europeo.
Para los operadores de energía, el desperdicio simultáneo de energía solar y el aumento de la demanda de gas resaltan un desequilibrio estructural en la transición energética de Europa. Cuando se recorta la generación solar, las centrales eléctricas de gas deben funcionar más para satisfacer la demanda, aumentando el consumo de gas y respaldando los precios. Esta dinámica puede amplificar la volatilidad de los precios, especialmente durante períodos de poco viento o cuando se necesitan inyecciones de almacenamiento de gas antes del invierno. Los precios de combustible en vivo y los gráficos de NowPrice muestran cómo el mercado está reaccionando a estas corrientes cruzadas, con los futuros de gas sensibles a cualquier cambio en la producción renovable.
De cara al futuro, los operadores deben estar atentos a una mayor congestión de la red a medida que se agregue más capacidad solar, particularmente en Alemania y España. El ritmo de implementación del almacenamiento en baterías y las mejoras de la red serán fundamentales para determinar cuánto desperdicio solar persiste. Mientras tanto, cualquier interrupción en el suministro de gas — desde retrasos en los cargamentos de GNL o tensiones geopolíticas — podría exacerbar el impacto en los precios. La interacción entre el recorte de renovables y la demanda de gas seguirá siendo un tema clave para los mercados energéticos europeos durante 2026.