Gas europeo sube ligeramente por temor a ataque en estrecho de Ormuz
Los precios del gas natural europeo subieron ligeramente tras un ataque a un buque de carga en el estrecho de Ormuz, renovando los temores sobre el paso seguro por la vía fluvial crítica, amenazando el suministro mundial de GNL.

Los precios del gas natural europeo subieron ligeramente el viernes después de que un ataque a un buque de carga en el estrecho de Ormuz renovara los temores sobre el paso seguro por la vía fluvial crítica. El incidente, reportado a primera hora de la sesión europea, desencadenó un tono de aversión al riesgo en los mercados energéticos, con los futuros de referencia TTF neerlandeses subiendo modestamente.
El estrecho de Ormuz es un punto de estrangulamiento para los flujos energéticos globales, con aproximadamente el 20% del petróleo y GNL del mundo transitando por él. Cualquier interrupción en el transporte allí puede impactar rápidamente los precios del gas europeo, ya que la región depende de las importaciones de GNL para satisfacer la demanda. El ataque al buque de carga, aunque no afecta directamente a los buques gaseros, generó preocupaciones de que las aseguradoras y los operadores de buques puedan evitar la ruta, ajustando la oferta. Para los operadores, este evento añade una prima de riesgo geopolítico a los precios del gas, que han sido sensibles a las interrupciones del suministro desde el conflicto entre Rusia y Ucrania. Las cotizaciones de combustible en tiempo real de NowPrice muestran los últimos precios TTF y GNL al contado para que los operadores monitoreen la situación.
De cara al futuro, el mercado se centrará en cualquier desarrollo adicional en el estrecho de Ormuz, incluyendo respuestas navales o cambios en las tasas de seguro. Los operadores también deben estar atentos a cualquier impacto en los horarios de los cargamentos de GNL y al apetito de riesgo más amplio en los mercados energéticos. La pregunta clave es si este incidente sigue siendo aislado o se intensifica hasta convertirse en una interrupción más amplia del transporte a través del estrecho, lo que podría empujar los precios del gas europeo significativamente al alza.