Morgan Stanley insta a comprar acciones energéticas tras caída del petróleo
Morgan Stanley ve una oportunidad de compra en acciones energéticas tras el desplome del 29% del petróleo, señalando que las valoraciones de los productores implican un WTI de 66 dólares, muy por debajo del strip de 75 dólares.

Morgan Stanley ha instado a los inversores a comprar acciones energéticas tras la reciente fuerte caída de los precios del petróleo, argumentando que el retroceso ha creado un punto de entrada atractivo. El analista del banco, Devin McDermott, dijo que la liquidación "crea una oportunidad para añadir exposición a las grandes petroleras y a los E&P de alta calidad", señalando que las valoraciones de los productores de petróleo ahora reflejan precios del crudo muy por debajo de los niveles actuales del mercado.
La recomendación llega después de que el WTI cayera un 29% desde principios de abril, cuando EE.UU. e Irán anunciaron por primera vez un alto el fuego. La caída se aceleró tras las acciones posteriores del presidente Trump, empujando los precios a la baja en aproximadamente 30 dólares por barril. Según Morgan Stanley, el precio implícito promedio del WTI incorporado en las valoraciones de las acciones energéticas es de aproximadamente 66 dólares por barril, alrededor de un 13% por debajo del strip a 12 meses de unos 75 dólares por barril. Esta desconexión sugiere que las acciones energéticas están infravaloradas en relación con las perspectivas del commodity subyacente.
Para los operadores de petróleo y gas, la nota de Morgan Stanley destaca una posible divergencia entre los precios físicos del crudo y las valoraciones de las acciones. Si bien el WTI se ha desplomado, el banco considera que la liquidación es excesiva, creando una oportunidad de compra en productores de alta calidad. Los precios en vivo de combustible y los gráficos de NowPrice muestran cómo el mercado está reaccionando a los acontecimientos geopolíticos y a las llamadas de los analistas. Los operadores deben estar atentos a cualquier nuevo desarrollo del alto el fuego y a los próximos datos de inventarios, que podrían proporcionar dirección adicional tanto para el crudo como para las acciones energéticas.