Ataque con dron en Omán sacude las divisas asiáticas, won surcoreano toca mínimo de 17 años
Un ataque con dron en Omán elevó las tensiones geopolíticas en Oriente Medio, impulsando flujos de aversión al riesgo que llevaron al won surcoreano a su nivel más débil desde marzo de 2009 y presionaron a las divisas asiáticas en general.

Las divisas asiáticas cerraron la semana bajo una amplia presión vendedora después de que un ataque con dron en Omán aumentara el riesgo geopolítico en Oriente Medio, agravando el sentimiento de aversión al riesgo ya existente. El won surcoreano soportó la peor parte de la venta masiva, cayendo a su nivel más débil desde marzo de 2009, mientras que el índice KOSPI llegó a caer más de un 6% en un momento dado antes de recortar pérdidas.
El ataque con dron en Omán añadió una nueva capa de incertidumbre a un entorno de mercado ya de por sí cauteloso. Para los operadores de divisas, la reacción inmediata fue una huida hacia activos refugio, con el dólar estadounidense y el yen japonés fortaleciéndose frente a la mayoría de sus pares asiáticos. La fuerte caída del won se vio amplificada por factores internos: una sugerencia del Ministro de Trabajo de Corea del Sur de que empresas como Samsung deberían compartir las ganancias extraordinarias del auge de la IA sacudió la confianza de los inversores en las acciones surcoreanas, provocando salidas de capital. Esta combinación de un shock geopolítico externo y ruido político interno creó una tormenta perfecta para el won, que ha borrado años de ganancias. Los operadores que siguen las cotizaciones de divisas en tiempo real en NowPrice pueden monitorear los próximos movimientos del won frente al dólar a medida que la situación evoluciona.
De cara al futuro, los mercados se centrarán en cualquier nueva escalada en Oriente Medio y su impacto en los precios del petróleo, lo que podría aumentar las presiones inflacionarias y complicar la política de los bancos centrales en toda Asia. El Ministerio de Finanzas de Corea del Sur podría intervenir verbalmente o con ventas reales de dólares para frenar la caída del won, pero la efectividad de tales medidas sigue siendo incierta dada la fuerza de la ola de aversión al riesgo. Los datos económicos clave de la próxima semana, incluidas las cifras de empleo de EE.UU., también darán forma a la trayectoria más amplia del dólar y determinarán si las divisas asiáticas pueden estabilizarse.