El BCE señala una subida de tasas en septiembre tras revisar al alza las previsiones de inflación
La primera subida de tasas del BCE desde 2023, junto con la revisión al alza de las previsiones de inflación y una señal clara de un nuevo aumento en septiembre, elimina cualquier interpretación acomodaticia y apunta a una meseta más alta durante más tiempo hasta 2027.

El Banco Central Europeo (BCE) realizó su primera subida de tasas desde 2023, un movimiento ampliamente anticipado por los mercados. Sin embargo, la revisión al alza de las previsiones de inflación y la orientación explícita de una nueva subida en septiembre han eliminado cualquier interpretación acomodaticia residual de la decisión.
La decisión de tasas del BCE ya estaba en gran medida descontada, pero el giro agresivo en la orientación futura tomó por sorpresa a algunos. El banco central ahora proyecta que la inflación se mantendrá por encima del objetivo por más tiempo, justificando una meseta de tasas más alta durante más tiempo hasta 2027. Esto tiene implicaciones inmediatas para los diferenciales soberanos europeos y los sectores sensibles a las tasas, que enfrentan una presión renovada a medida que el mercado se ajusta a una trayectoria de tasas más pronunciada. Para los operadores de divisas, el euro podría encontrar soporte a corto plazo debido al ensanchamiento de los diferenciales de tasas en comparación con otros grandes bancos centrales. Sin embargo, la rebaja simultánea de las previsiones de crecimiento limita el potencial alcista de la moneda, ya que unas perspectivas económicas más débiles podrían frenar la demanda de activos denominados en euros. Los operadores pueden seguir estos movimientos en el panel de divisas en vivo de NowPrice para rastrear cambios en tiempo real en los cruces del EUR y las expectativas de tasas.
De cara al futuro, la atención se centra en la reunión de septiembre, donde el BCE ha señalado otra subida. Los mercados examinarán los datos entrantes sobre el crecimiento salarial y los precios de la energía para evaluar el ritmo de un mayor endurecimiento. Dado que se espera que el crecimiento salarial se mantenga contenido y que la espiral de precios y salarios se considere improbable, el BCE parece estar recorriendo un camino estrecho entre controlar la inflación y evitar una recesión. Los próximos puntos de datos clave incluyen las publicaciones del IPC de la eurozona y las proyecciones trimestrales del BCE, que determinarán si la meseta se extiende más allá de 2027.