Sector servicios de España vuelve a crecer en mayo pero persisten presiones de precios
El sector servicios de España volvió a crecer en mayo, apoyado por un aumento marginal de nuevos negocios, pero las presiones de costos de insumos siguieron siendo agudas, señalando persistentes preocupaciones inflacionarias.

El sector servicios de España volvió a crecer en mayo, según los últimos datos del PMI, ofreciendo un rayo de esperanza para la cuarta economía más grande de la zona euro. El índice general se recuperó por encima del umbral de 50,0, apoyado por un aumento marginal de nuevos negocios. Sin embargo, el rendimiento subyacente sigue siendo débil, y el segundo trimestre se perfila como uno de los peores en más de cinco años.
La recuperación de la actividad de servicios es una señal positiva para la economía española, que ha sido un punto brillante relativo en la zona euro en comparación con las dificultades en Alemania, Italia y Francia. Sin embargo, las persistentes presiones de costos destacadas en el informe son una preocupación clave para los operadores de divisas. Los precios de los insumos se mantuvieron agudos en mayo, lo que sugiere que la inflación en el sector servicios está resultando pegajosa. Esto podría complicar la trayectoria de política del Banco Central Europeo (BCE), ya que equilibra la necesidad de apoyar el crecimiento con el imperativo de controlar la inflación. Para los mercados de divisas, cualquier señal de presiones de precios persistentes en las economías más grandes de la zona euro tiende a apoyar al euro, ya que reduce la probabilidad de recortes agresivos de tasas. Los precios de divisas en vivo y los gráficos en NowPrice muestran cómo está reaccionando el euro a los datos.
De cara al futuro, los operadores estarán atentos a la próxima reunión del BCE para conocer cualquier indicio sobre el ritmo de la flexibilización monetaria. El PMI de servicios español, aunque no es un factor de cambio de mercado por sí mismo, se suma a la narrativa de una economía de la zona euro que lucha por ganar impulso. La pregunta clave es si el BCE priorizará el crecimiento o la inflación en sus próximas decisiones. Con el segundo trimestre perfilándose débil, el banco central podría inclinarse hacia una postura más acomodaticia, lo que podría pesar sobre el euro. Sin embargo, si las presiones de precios persisten, el BCE podría verse obligado a mantener una política más restrictiva, brindando apoyo a la moneda única.