Precios de producción en la eurozona suben en mayo pese a enfriamiento energético
Los precios de producción de la eurozona subieron ligeramente en mayo, ya que la caída mensual de los costes energéticos se vio compensada por las ganancias en otros sectores, manteniendo elevada la inflación anual.

Los precios de producción de la eurozona subieron ligeramente en mayo, desafiando la caída mensual de los costes energéticos y señalando presiones inflacionistas persistentes en la cadena de suministro.
Los precios de producción de la eurozona aumentaron un 0,1% intermensual en mayo, según los datos publicados el martes. La cifra general se vio frenada por una caída del 1,2% en los precios de la energía, pero excluyendo la energía, los precios de producción se dispararon un 0,7% respecto a abril. En términos anuales, los precios de producción subieron un 14,0% en mayo en comparación con el año anterior, impulsados casi en su totalidad por un aumento del 14,0% en los costes energéticos. Excluyendo la energía, el incremento anual fue más moderado, del 2,8%.
Para los operadores de divisas y mercados de cambio, los datos refuerzan la postura agresiva del Banco Central Europeo (BCE). La inflación persistente de los precios de producción, incluso con el enfriamiento de la energía, sugiere que las presiones subyacentes sobre los precios siguen siendo generalizadas. Esto respalda la posibilidad de nuevas subidas de tipos del BCE, lo que ampliaría el diferencial de tipos a favor del euro. Los operadores pueden seguir la reacción del euro a estas señales de inflación en el panel de divisas en vivo de NowPrice. Una trayectoria más agresiva del BCE podría fortalecer el euro frente a divisas como el dólar y el yen, especialmente si la Fed y el BOJ mantienen trayectorias menos agresivas.
De cara al futuro, los mercados se centrarán en el índice de precios al consumo de la eurozona que se publicará a finales de este mes para confirmar que las presiones de la cadena de suministro se están trasladando a los precios al consumo. La reunión de julio del BCE también será clave, con los mercados descontando una posible subida de 25 puntos básicos. Cualquier sorpresa al alza en los datos de inflación podría reforzar las expectativas de un mayor endurecimiento, proporcionando un apoyo adicional al euro.