Las acciones globales suben en un trimestre estelar mientras el dólar presiona al oro
Las acciones globales se encaminan a su mejor segundo trimestre en seis años, impulsadas por acciones de IA y expectativas de tasas cambiantes, mientras que un dólar resurgente empuja al yen a mínimos de cuatro décadas y presiona los precios del oro.

Las acciones globales se encaminan a su mejor segundo trimestre en seis años, con el índice MSCI All-World subiendo casi un 14% a máximos históricos. El repunte ha sido impulsado por un auge aparentemente imparable de las acciones de inteligencia artificial y un cambio dramático en las expectativas sobre las tasas de interés de Estados Unidos. Mientras tanto, un dólar resurgente ha empujado al yen a mínimos de cuatro décadas y se dirige a su cuarta subida trimestral consecutiva, presionando los precios del oro.
La fortaleza del dólar es un lastre clave para el oro, ya que un billete verde más fuerte encarece el metal precioso para los tenedores de otras monedas. El índice del dólar ha subido durante cuatro trimestres consecutivos, reflejando la divergencia entre una economía estadounidense resiliente y un crecimiento más lento en otras partes. Esto ha reducido el atractivo del oro como activo alternativo, especialmente cuando los mercados de renta variable ofrecen fuertes rendimientos. Para los operadores de metales preciosos, el entorno actual subraya la importancia de monitorear los rendimientos reales y las tendencias cambiarias. Las cotizaciones en tiempo real de NowPrice proporcionan los últimos niveles para aquellos que siguen el impacto de los movimientos del dólar en el oro.
De cara al futuro, los operadores se centrarán en los próximos datos económicos de EE.UU., incluidos los informes de nóminas no agrícolas e inflación, que podrían influir en la senda de política de la Reserva Federal. El rally de acciones impulsado por la IA podría continuar desviando capital del oro, pero cualquier señal de desaceleración en el sector tecnológico o un cambio en el discurso de la Fed podría reavivar la demanda de activos refugio. Además, los riesgos geopolíticos, como el frágil alto el fuego en el estrecho de Ormuz, siguen siendo un comodín que podría respaldar los precios del oro si las tensiones se intensifican.