Los altos precios del oro llevan joyas antiguas al horno de fundición
Con los precios del oro cerca de máximos históricos por encima de los 4.200 dólares la onza, los propietarios de joyas de oro antiguas están fundiendo piezas para obtener efectivo en lugar de venderlas intactas.

Los precios del oro cerca de máximos históricos están impulsando un aumento en la fundición de joyas antiguas, ya que los propietarios optan por obtener efectivo por la apreciación del metal precioso en lugar de vender las piezas intactas.
Con el oro casi duplicándose desde 2024 hasta alrededor de 4.200 dólares la onza, los jubilados y otros tenedores de artículos de oro heredados están optando cada vez más por fundir relojes, pulseras y otras piezas. Mitchell Talisman, un jubilado de Nueva York, recurrió a fundir algunas joyas de oro de sus difuntos padres para obtener efectivo, señalando que aunque algunos artículos tienen valor sentimental, otros no. La tendencia refleja un cambio de comportamiento, ya que los altos precios hacen que la fundición sea económicamente atractiva en comparación con la venta a través de canales tradicionales.
Para los operadores de oro y metales preciosos, esta tendencia señala un posible aumento en la oferta de chatarra de oro, lo que podría moderar las ganancias de precios si se mantiene. Sin embargo, el impacto psicológico de los precios récord que impulsan la liquidación física es un factor a tener en cuenta. Los operadores pueden seguir los movimientos del precio del oro en tiempo real en el panel en vivo de NowPrice para evaluar las reacciones del mercado a estas dinámicas del lado de la oferta.
De cara al futuro, la sostenibilidad de esta tendencia de fundición dependerá de si los precios del oro se mantienen elevados. Los datos clave a seguir incluyen las tendencias de compra de oro de los bancos centrales, que han sido fuertes desde 2022, y las tenencias de ETF como GLD e IAU, que proporcionan señales de demanda. Si la oferta de chatarra aumenta significativamente, podría pesar sobre los precios, pero una fuerte demanda institucional puede compensar el efecto.