Deutsche Bank recorta previsiones del oro hasta un 22% por demanda débil
Deutsche Bank recortó sus previsiones del precio del oro hasta un 22% por la débil demanda de inversión y la cautelosa política monetaria de EE.UU., aunque aún ve potencial alcista desde niveles actuales por debajo de 4.100 dólares.

Deutsche Bank ha reducido drásticamente sus previsiones del precio del oro, recortándolas hasta un 22% debido a la debilidad de la demanda de inversión del metal precioso en medio de una cautelosa política monetaria estadounidense.
El banco ahora espera que el oro cotice a 4.300 dólares la onza en el tercer trimestre, más de una quinta parte por debajo de su previsión anterior, y a 4.800 dólares en el cuarto trimestre, un 17% menos que la estimación previa. Estos objetivos aún sugieren un posible upside desde los niveles actuales por debajo de 4.100 dólares, pero el mensaje es menos agresivo que antes. La revisión sigue a un movimiento similar de Goldman Sachs, que redujo su previsión de fin de año para el oro en 500 dólares. Los recortes reflejan una creciente cautela entre los inversores sobre la dirección de las tasas de interés estadounidenses y el desvanecimiento de la demanda de inversión que había respaldado el rally del oro.
Para los operadores de oro y metales preciosos, las rebajas de pronóstico señalan que las grandes instituciones financieras están reevaluando las perspectivas del metal en un entorno de tasas más altas durante más tiempo. El oro, que no genera intereses, suele enfrentar vientos en contra cuando los rendimientos reales suben o cuando el dólar estadounidense se fortalece. La reciente caída de los precios del oro desde máximos históricos ya ha puesto a prueba niveles de soporte clave. Para conocer las cotizaciones del oro en tiempo real, los operadores pueden consultar el rastreador de precios en vivo de NowPrice.
De cara al futuro, el mercado se centrará en los próximos datos económicos de EE.UU., especialmente las lecturas de inflación y los comentarios de la Fed, para obtener pistas sobre el ritmo de los recortes de tasas. Una Fed más agresiva podría presionar aún más al oro, mientras que cualquier señal de flexibilización podría reavivar la demanda. Los operadores también deben vigilar los cambios en las tenencias de ETF y los patrones de compra de los bancos centrales, que han sido impulsores clave de la tendencia a largo plazo del oro.