El oro cae a mínimo de 11 semanas por perspectivas de tasas de la Fed y rally del petróleo
El oro cayó a un mínimo de 11 semanas el lunes, presionado por expectativas de tasas altas de la Fed y el alza del petróleo que aviva temores inflacionarios.

Los precios del oro extendieron su caída el lunes, deslizándose a un mínimo de 11 semanas, ya que los datos económicos de EE.UU. más fuertes de lo esperado reforzaron la opinión de que la Reserva Federal podría mantener las tasas de interés elevadas por más tiempo. El oro al contado cayó un 0,8% a 4.296,08 dólares la onza, su nivel más débil desde el 23 de marzo, mientras que los futuros del oro estadounidense para entrega en agosto bajaron un 1% a 4.322,60 dólares la onza.
La liquidación se aceleró después de que el informe de empleo del viernes, más fuerte de lo esperado, llevara a los inversores a reevaluar las perspectivas de la política monetaria. El aumento de los precios del petróleo añadió preocupaciones inflacionarias, lo que redujo aún más el atractivo de activos sin rendimiento como el oro. El metal precioso ha perdido más de un 3% desde el viernes, ya que los mercados descuentan un entorno de tasas más altas durante más tiempo.
Para los operadores de oro, el entorno actual es un lastre clásico: los rendimientos reales más altos y un dólar estadounidense más fuerte, impulsados por expectativas agresivas de la Fed, suelen presionar los precios del oro. Mientras tanto, el rally del crudo complica el panorama inflacionario, lo que podría retrasar cualquier recorte de tasas. Los precios del oro en vivo y los gráficos en NowPrice muestran que el metal está probando niveles de soporte clave, con los operadores atentos a un posible rebote o una mayor caída.
De cara al futuro, el mercado se centrará en los próximos datos de inflación de EE.UU. y en la próxima reunión de política de la Fed para obtener pistas sobre la trayectoria de las tasas. Una ruptura por debajo de la zona de 4.280 dólares podría abrir la puerta a más pérdidas, mientras que una recuperación por encima de 4.350 dólares indicaría una estabilización a corto plazo. Los operadores también deben monitorear la dinámica de los precios del petróleo y los acontecimientos geopolíticos que podrían cambiar el sentimiento de riesgo.