Makhlouf del BCE reafirma objetivo de inflación del 2%, evita comentar sobre junio
El miembro del Consejo de Gobierno del BCE, Gabriel Makhlouf, reiteró el compromiso del banco central con su objetivo de inflación del 2%, pero se negó a indicar si se avecina una subida de tasas en junio, manteniendo al mercado expectante.

El miembro del Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo (BCE), Gabriel Makhlouf, afirmó que el BCE sigue comprometido con devolver la inflación a su objetivo del 2%, pero se negó a comentar si es probable una subida de tasas en la reunión de junio. Hablando en Dublín, Makhlouf enfatizó que el banco central basará sus decisiones en los datos entrantes, evitando cualquier orientación futura sobre el momento de la próxima medida.
Las declaraciones se producen cuando los mercados descuentan una probabilidad de alrededor del 60% de una subida de 25 puntos básicos en junio, según datos de swaps. La negativa de Makhlouf a confirmar o negar el movimiento deja a los operadores dependiendo de los datos económicos y de otros discursos del BCE para obtener pistas. El BCE navega un delicado equilibrio entre combatir la inflación persistente—aún por encima del 2% en la zona euro—y evitar una recesión. Para los operadores de tasas, el motor clave sigue siendo la perspectiva de inflación y los datos de crecimiento salarial, que influirán en el ritmo de ajuste. Las cotizaciones de tasas en tiempo real de NowPrice muestran la curva de swaps de la zona euro ligeramente más pronunciada en el día, reflejando incertidumbre sobre la tasa terminal.
De cara al futuro, los operadores se centrarán en el índice de precios al consumidor de la zona euro de mayo, que se publicará la próxima semana, y que podría consolidar o debilitar el caso para una subida en junio. Además, los comentarios de otros funcionarios del BCE, especialmente la presidenta Christine Lagarde y el economista jefe Philip Lane, serán examinados en busca de cualquier cambio de tono. La reunión de junio del BCE es ahora el riesgo de evento clave para las tasas de la zona euro, con los mercados descontando plenamente al menos una subida más pero inciertos sobre el momento exacto y la magnitud. La postura cautelosa de Makhlouf sugiere que el BCE quiere mantener la opcionalidad abierta, especialmente dada la recuperación desigual entre los estados miembros.