El indicador de inflación TD-MI de Australia salta al 32,9% interanual en junio de 2026
El indicador de inflación TD-MI de Australia se disparó al 32,9% interanual en junio de 2026 desde el 4,4% anterior, un repunte masivo que presionará al RBA para reconsiderar su postura de tasas.

El indicador de inflación TD-MI de Australia, una encuesta realizada por el Melbourne Institute, se disparó al 32,9% interanual en junio de 2026, un salto dramático desde el 4,4% anterior. En términos mensuales, el indicador cayó un 0,4%, frente a una caída del 0,3% del mes anterior. Los datos, publicados el lunes, también mostraron que el índice de anuncios de empleo ANZ-Indeed de junio cayó un 0,2% intermensual, después de un aumento del 1,8% en mayo.
El enorme repunte del indicador de inflación, aunque basado en una encuesta y no en el IPC oficial, captará la atención del Banco de la Reserva de Australia (RBA). El RBA ha estado navegando un delicado equilibrio entre controlar la inflación y apoyar el crecimiento económico. Una lectura de esta magnitud, incluso si se debe en parte a efectos de base o peculiaridades metodológicas, podría reforzar las expectativas agresivas. Los operadores deben tener en cuenta que el IPC mensual oficial de la Oficina de Estadísticas de Australia sigue siendo el indicador principal, pero una divergencia tan grande en la encuesta TD-MI podría alimentar especulaciones sobre riesgos al alza. Los gráficos y precios en vivo en NowPrice muestran cómo están reaccionando el dólar australiano y los rendimientos de los bonos a los datos.
De cara al futuro, la próxima reunión de política del RBA será seguida de cerca. El banco central ha mantenido las tasas sin cambios recientemente, pero un aumento sostenido de las presiones inflacionarias podría forzar una subida de tasas. La caída del índice de anuncios de empleo ANZ-Indeed añade una señal mixta, sugiriendo cierto debilitamiento del mercado laboral. Los operadores se centrarán en la publicación oficial del IPC a finales de este mes para confirmar la tendencia inflacionaria. Cualquier sorpresa al alza adicional podría llevar a una revalorización de las expectativas de tasas del RBA, con implicaciones para el AUD y los rendimientos de los bonos del gobierno australiano.