Inflación subyacente de Japón se desacelera al 1,4%, por debajo de lo esperado
El IPC subyacente de Japón subió un 1,4% interanual en abril, por debajo del 1,7% esperado y el ritmo más lento desde marzo de 2022, lo que reduce la presión sobre el Banco de Japón para subir las tasas.

La tasa de inflación subyacente de Japón se desaceleró más de lo esperado en abril, con el IPC subyacente (excluyendo alimentos frescos) subiendo solo un 1,4% interanual, frente al 1,7% pronosticado y por debajo del 1,8% de marzo. Este es el ritmo más lento de inflación subyacente desde marzo de 2022. El IPC general también estuvo por debajo de las expectativas en un 1,4% frente al 1,6% esperado, mientras que el IPC subyacente-subyacente (excluyendo alimentos frescos y energía) se situó en el 1,9%, por debajo del 2,2% pronosticado y el más lento desde julio de 2024.
Los datos de inflación más débiles de lo esperado reducen la urgencia de que el Banco de Japón (BoJ) suba las tasas de interés. Los mercados habían descontado un posible aumento de tasas a finales de este año a medida que el BoJ normaliza gradualmente su política, pero las últimas cifras sugieren que las presiones subyacentes sobre los precios siguen siendo moderadas. Para los operadores, esto significa que el yen podría seguir debilitándose, ya que el diferencial de tasas con otras economías importantes, especialmente Estados Unidos, sigue siendo amplio. Los operadores pueden seguir la reacción del yen y otros instrumentos sensibles a las tasas en el panel de tasas en vivo de NowPrice.
De cara al futuro, la atención se centrará en las próximas publicaciones de datos, como el IPC de Tokio de mayo y el IPC nacional de mayo, que proporcionarán más pistas sobre la trayectoria de la inflación. La próxima reunión de política del BoJ también es seguida de cerca, y los mercados ahora esperan un enfoque más cauteloso. Cualquier sorpresa a la baja adicional en la inflación podría retrasar las expectativas de una subida de tasas hasta 2027.