El oro presionado por el riesgo agresivo de la Fed mientras aumentan las tensiones entre EE.UU. e Irán
El oro retrocede mientras las expectativas agresivas de la Fed y la escalada de ataques militares entre EE.UU. e Irán impulsan la demanda de refugio en el dólar, presionando los precios del metal.

Los precios del oro están bajo una presión renovada, ya que una perspectiva agresiva de la Reserva Federal y la escalada del conflicto militar entre Estados Unidos e Irán se combinan para fortalecer el dólar estadounidense, lo que pesa sobre el metal que no genera rendimiento.
Esta semana, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán lanzó una ola de ataques con misiles balísticos dirigidos a bases militares estadounidenses en todo el Golfo, incluida una base aérea en Kuwait. Funcionarios iraníes describieron los ataques como represalias por las acciones de Estados Unidos contra un petrolero cerca del estrecho de Ormuz y operaciones militares en la isla de Qeshm. Baréin, Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos también reportaron ataques en múltiples instalaciones que albergan personal estadounidense. Según el Comando Central de EE.UU., las fuerzas estadounidenses llevaron a cabo operaciones de "autodefensa", incluidos ataques contra objetivos en la isla de Qeshm en respuesta a los intentos de ataque de Irán. La agitación geopolítica ha impulsado flujos de refugio hacia el dólar, que normalmente se mueve de manera inversa al oro. Mientras tanto, las señales agresivas de la Reserva Federal—impulsadas por la inflación persistente y un mercado laboral resiliente—han elevado los rendimientos reales de EE.UU., lo que reduce aún más el atractivo del oro como activo alternativo. Los precios y gráficos en vivo en NowPrice muestran cómo el mercado está reaccionando a estas corrientes cruzadas en tiempo real.
Los operadores ahora están atentos a cualquier escalada adicional en Oriente Medio, que podría desencadenar un fuerte retroceso si el sentimiento de aversión al riesgo supera la fortaleza del dólar. En el frente del banco central, la próxima reunión de la Fed en julio será clave, con los mercados descontando un posible aumento de tasas si los datos de inflación se mantienen rígidos. Cualquier giro acomodaticio sorpresivo de los funcionarios de la Fed podría proporcionar un impulso a corto plazo al oro, pero por ahora el metal sigue atrapado entre las primas de riesgo geopolítico y los vientos en contra de la política monetaria.