PMI manufacturero de Italia cae a 52,2 en junio, por debajo de lo esperado
El PMI manufacturero de Italia cayó a 52,2 en junio, por debajo del consenso de 52,4, mientras el impulso de las existencias se desvanece y los costos de insumos se moderan, señalando un crecimiento más lento.

El sector manufacturero italiano se expandió a un ritmo más lento en junio, con el PMI manufacturero de S&P Global cayendo a 52,2 desde 52,4 en mayo, por debajo del consenso de 52,4. La lectura, aunque todavía por encima del umbral de 50,0 que separa el crecimiento de la contracción, indica que la recuperación está perdiendo impulso. La caída fue impulsada por un desvanecimiento del impulso de las actividades de acumulación de existencias, que habían apoyado temporalmente la producción en meses anteriores. Según Eleanor Dennison, economista de S&P Global Market Intelligence, los fabricantes redujeron sus propias cantidades de compra en respuesta al crecimiento más lento y a un nuevo aumento de las existencias de insumos. En el lado positivo, el impacto adverso del conflicto en Oriente Medio sobre los precios y los plazos de entrega mostró signos iniciales de alivio. Las tasas de inflación de costos y precios de venta se suavizaron hasta su nivel más bajo desde marzo, justo después del estallido del conflicto. Para los operadores que siguen los diferenciales de tasas de interés, la moderación de las presiones sobre los costos de los insumos podría reducir la urgencia de que el Banco Central Europeo mantenga una postura agresiva, lo que podría pesar sobre los rendimientos de los bonos de la zona euro. Los precios y gráficos en vivo en NowPrice muestran cómo está reaccionando el mercado a los datos. De cara al futuro, la pregunta clave es si la desaceleración manufacturera se extenderá a la economía más amplia de la zona euro. El BCE estará observando de cerca los datos entrantes mientras decide el ritmo de los próximos ajustes de tasas. La próxima prueba importante para los bonos italianos será la publicación de las cifras de inflación de la zona euro a finales de esta semana, que podrían influir en las expectativas para la reunión de septiembre del BCE.