Tasa de desempleo de Australia se mantiene en 4,4% en mayo, en línea con lo esperado
La tasa de desempleo de Australia se mantuvo estable en 4,4% en mayo, en línea con lo esperado y por debajo del 4,5% de abril, reflejando un mercado laboral resiliente.

La tasa de desempleo de Australia se situó en el 4,4% en mayo, en línea con el consenso del mercado y ligeramente por debajo del 4,5% registrado el mes anterior. Los datos, publicados por la Oficina de Estadísticas de Australia, indican que el mercado laboral sigue ajustado a pesar de la desaceleración económica general. Este resultado refuerza la percepción de que la economía australiana mantiene cierta resiliencia, aunque el crecimiento del empleo podría moderarse en los próximos meses ante la persistente presión inflacionaria y las tasas de interés elevadas.
La tasa de desempleo estable sigue al informe mixto del IPC de ayer, que mostró una inflación general por debajo de lo esperado pero una inflación subyacente superior a las previsiones, en el 3,6%. Para el Banco de la Reserva de Australia (RBA), la combinación de una inflación subyacente persistente y un mercado laboral resistente reduce la urgencia de recortar las tasas de interés. En este contexto, los operadores siguen de cerca el impacto en el dólar australiano y los rendimientos de los bonos soberanos, que reflejan las expectativas de política monetaria. La curva de rendimientos australiana se mantiene invertida en el tramo corto, señal de que el mercado descuenta un eventual relajamiento, pero la fortaleza del empleo retrasa ese escenario. El RBA, al igual que otros bancos centrales, enfrenta el dilema de equilibrar su mandato de estabilidad de precios con el soporte al crecimiento económico, en un entorno donde la inflación subyacente se muestra pegajosa.
De cara al futuro, los mercados centrarán su atención en la próxima reunión de política del RBA en agosto. Cualquier nuevo debilitamiento del mercado laboral, medido por un aumento en la tasa de desempleo o una caída en la participación, podría abrir la puerta a recortes de tasas más adelante este año. Sin embargo, por ahora los datos respaldan una postura de esperar y ver por parte del banco central. Los inversores también evaluarán los próximos indicadores de confianza empresarial y consumo, así como la evolución de los precios de las materias primas, clave para la economía australiana. Un dato de empleo más débil en junio sería el catalizador para que el mercado descuente un primer recorte en el cuarto trimestre, mientras que una sorpresa al alza mantendría las tasas sin cambios hasta 2025.