Ventas minoristas del Reino Unido se disparan en mayo con el mayor aumento anual desde abril de 2025
Las ventas minoristas del Reino Unido registraron su mayor aumento anual desde abril de 2025 en mayo, ofreciendo un alivio a corto plazo para la confianza del consumidor, pero el poder adquisitivo real sigue erosionado por una inflación superior al 3%.

Las ventas minoristas del Reino Unido se dispararon en mayo, registrando el mayor aumento anual desde abril de 2025, según datos del British Retail Consortium y Barclays. El fuerte repunte ofrece un alivio a corto plazo para las lecturas de confianza del consumidor, que han estado bajo presión debido a la elevada inflación y las incertidumbres geopolíticas.
Para los operadores centrados en las tasas de interés y la política de los bancos centrales, las señales mixtas en los datos son clave. Si bien los volúmenes minoristas se recuperaron, el crecimiento del gasto anual del 0,8% sigue muy por debajo de la tasa de inflación del 3%, lo que significa que el poder adquisitivo real de los consumidores todavía se está erosionando. Además, el tercer descenso mensual consecutivo en el gasto en viajes y una caída del 12,9% en el gasto en aerolíneas resaltan que la ansiedad geopolítica en torno al conflicto con Irán está moldeando activamente el comportamiento de los hogares más allá del sector minorista. Estas dinámicas mantienen las perspectivas de política del Banco de Inglaterra (BoE) finamente equilibradas, ya que los responsables políticos sopesan la actividad en recuperación frente a la debilidad persistente en términos reales y la cautela del consumidor. Los operadores pueden monitorear las expectativas de tasas en tiempo real y los datos económicos en el panel en vivo de NowPrice para rastrear cómo estos factores influyen en los rendimientos de los gilts y la libra esterlina.
De cara al futuro, la atención se centrará en los próximos datos de inflación y PIB para evaluar si el repunte minorista es sostenible. La próxima decisión de política del BoE se verá fuertemente influenciada por si el gasto del consumidor puede mantener el impulso sin reavivar las presiones sobre los precios. Cualquier deterioro adicional en el gasto en viajes o las tensiones geopolíticas podría inclinar la balanza hacia una postura más acomodaticia.