La AIE advierte que la demanda mundial de gas caerá por primera vez desde 2022 por la guerra en Irán
La Agencia Internacional de la Energía pronostica la primera caída anual de la demanda mundial de gas desde 2022, impulsada por los altos precios de la guerra en Irán, lo que indica un cambio en los mercados de combustibles.

La Agencia Internacional de la Energía (AIE) ha advertido que la demanda mundial de gas caerá por primera vez desde la crisis energética de 2022, atribuyendo la caída a los precios más altos derivados de la guerra en curso en Irán.
Según el último informe trimestral de la AIE, el conflicto en Irán ha interrumpido las rutas de suministro y elevado los precios al contado, obligando a los consumidores a reducir el consumo. La agencia ahora proyecta una contracción de la demanda para todo el año, revirtiendo el crecimiento observado en 2023 y 2024. Esto marca un giro significativo con respecto a pronósticos anteriores que anticipaban aumentos constantes de la demanda impulsados por la expansión económica asiática. El aumento de precios ha afectado particularmente a los mercados sensibles a los precios en economías emergentes, donde el gas compite con el carbón y las renovables.
Para los operadores de combustibles, la caída de la demanda señala un posible cambio en los flujos globales de gas y la dinámica de almacenamiento. Los precios más altos podrían alentar un aumento de la oferta de GNL de productores no pertenecientes a Oriente Medio, como EE. UU. y Catar, al tiempo que aceleran el cambio a combustibles alternativos en la generación de energía. Los operadores deben monitorear los informes semanales de almacenamiento de Europa y Asia, así como cualquier desarrollo diplomático que pueda desescalar el conflicto. La advertencia de la AIE también plantea preguntas sobre la estrategia de la OPEP+, ya que una menor demanda de gas podría presionar indirectamente los precios del petróleo si el cambio de combustible reduce el consumo de crudo. NowPrice ofrece cotizaciones de combustible en tiempo real para gas natural y GNL en los principales centros.
De cara al futuro, el mercado se centrará en el ritmo de erosión de la demanda en los próximos meses. Si la guerra en Irán persiste, es probable que se produzcan más rebajas en los pronósticos de demanda, lo que podría generar un excedente en los mercados globales de gas. Por el contrario, un alto el fuego podría desencadenar una fuerte corrección de precios. Los operadores también deben estar atentos a las respuestas políticas de los principales consumidores, como topes de precios o liberaciones de reservas estratégicas, que podrían alterar el equilibrio de la oferta y la demanda.