Ganancias de Filipinas y Tailandia, las más afectadas por la crisis de combustible de Irán
Las empresas de Filipinas y Tailandia enfrentan las mayores rebajas de ganancias en el sudeste asiático, ya que la guerra en Irán interrumpe los flujos de petróleo a través del estrecho de Ormuz, elevando los costos de combustible y reduciendo márgenes.

Las empresas de Filipinas y Tailandia están soportando la peor parte de las rebajas de ganancias en el sudeste asiático, ya que sus economías dependen en gran medida del petróleo y el gas, estranguladas por el cierre del estrecho de Ormuz. La guerra en Irán ha interrumpido un punto crítico para los envíos de crudo global, disparando los costos de combustible y comprimiendo los márgenes corporativos en naciones dependientes de importaciones.
Para los operadores de petróleo y gas, el cierre del estrecho de Ormuz es un shock de oferta que se extiende por todo el complejo energético. Las refinerías filipinas y tailandesas enfrentan costos de insumos más altos, mientras que las aerolíneas, empresas de logística y fabricantes ven aumentar sus facturas de combustible. Las rebajas de ganancias reflejan una tendencia más amplia: los países con producción energética nacional limitada y alta dependencia del crudo de Medio Oriente son los más vulnerables. Los precios de combustible en vivo y los gráficos en NowPrice muestran cómo reacciona el mercado, con los diferenciales del crudo Brent ampliándose y los cracks de diésel regionales fortaleciéndose a medida que aumentan los temores de oferta.
De cara al futuro, los operadores estarán atentos a cualquier avance diplomático para reabrir el estrecho, así como al ritmo de las liberaciones de reservas estratégicas de petróleo por parte de las naciones afectadas. La duración de la interrupción determinará si las rebajas de ganancias se profundizan o se estabilizan. Los puntos de datos clave incluyen los inventarios semanales de crudo de EE. UU., la utilización de la capacidad excedente de la OPEP+ y el diferencial Brent-WTI, que pueden señalar un mayor estrés en las cadenas de suministro globales.