Kuwait ofrece petróleo a compradores asiáticos por primera vez desde que comenzó la guerra
Kuwait ofrece crudo a refinerías asiáticas por primera vez desde que comenzó la guerra de Irán, lo que indica que los flujos de petróleo del Golfo Pérsico se están reanudando a pesar de las amenazas al transporte a través del estrecho de Ormuz.

Kuwait ofrece por primera vez crudo a refinerías asiáticas desde que comenzó la guerra de Irán, marcando un cambio significativo en los flujos de petróleo del Golfo Pérsico. La medida sugiere que los productores están reabriendo gradualmente las rutas de suministro a pesar de las amenazas al transporte a través del estrecho de Ormuz. Este movimiento se produce en un contexto donde la capacidad ociosa de la OPEP+ se sitúa en torno a los 5 millones de barriles diarios, principalmente en Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos, lo que podría utilizarse para compensar cualquier interrupción. Además, el diferencial Brent-WTI se ha ampliado recientemente, reflejando tensiones en el suministro global frente a la fortaleza del crudo estadounidense.
Para los operadores de petróleo y gas, este desarrollo señala un posible alivio de las restricciones de oferta que han mantenido los precios elevados. La reanudación de las exportaciones kuwaitíes a Asia podría aumentar los barriles disponibles en el mercado, ejerciendo presión a la baja sobre los puntos de referencia del crudo. Los precios del combustible en vivo y los gráficos en NowPrice muestran cómo reacciona el mercado a estas dinámicas del lado de la oferta. La economía del crack spread, que mide el margen de refinación, se ha visto favorecida por la caída de los precios del crudo, lo que podría incentivar una mayor demanda de las refinerías asiáticas. Por otro lado, los niveles de la Reserva Estratégica de Petróleo de EE.UU. se encuentran en mínimos de 40 años, lo que limita la capacidad de Washington para intervenir en el mercado.
De cara al futuro, los operadores seguirán de cerca si otros productores del Golfo siguen el ejemplo de Kuwait y si se materializan interrupciones en el tráfico de petroleros a través del estrecho de Ormuz. Las próximas semanas también revelarán cómo responden las refinerías asiáticas a las nuevas ofertas y si la demanda sigue siendo lo suficientemente sólida para absorber la oferta adicional. La demanda marginal de China, que representa el 40% del consumo global de crudo, será clave para determinar si el mercado puede digerir este incremento de oferta sin caer en un excedente. Además, la coordinación entre Arabia Saudí y Rusia dentro de la OPEP+ podría ajustar los niveles de producción para mantener el equilibrio. La estructura del mercado de futuros, actualmente en backwardation, sugiere que la oferta sigue ajustada a corto plazo, pero una mayor afluencia de crudo kuwaití podría empujar el mercado hacia un contango si la demanda no acompaña.