Traders de carry trade abandonan el dólar por el euro y el dólar australiano en apuestas emergentes
Los traders de carry trade están desplazando la financiación del dólar estadounidense hacia monedas como el euro y el dólar australiano para apuestas en mercados emergentes, mientras el dólar se fortalece y reduce los rendimientos del carry.

Los operadores de carry trade se están alejando cada vez más del dólar estadounidense para financiar apuestas en mercados emergentes, recurriendo en su lugar a divisas como el euro y el dólar australiano. Este giro se produce mientras el dólar se fortalece, erosionando los rendimientos de los carry trades tradicionales financiados con dólares.
El cambio refleja una recalibración más amplia en los mercados cambiarios globales. Cuando el dólar se aprecia, el costo de pedir prestado en dólares aumenta, comprimiendo el rendimiento neto de las estrategias de carry que implican vender divisas de bajo rendimiento para comprar activos de mercados emergentes de mayor rendimiento. Al cambiar a divisas de financiación alternativas como el euro o el dólar australiano, los operadores buscan preservar los rendimientos del carry. Esta dinámica puede influir en los flujos de acciones, ya que las acciones de mercados emergentes a menudo se benefician de un aumento de la inversión extranjera cuando los carry trades están activos. Los precios de acciones en vivo y los gráficos en NowPrice muestran cómo estos movimientos cambiarios se correlacionan con el rendimiento de las acciones de mercados emergentes.
De cara al futuro, los operadores monitorearán las divergencias de política de los bancos centrales. Si la Fed mantiene una postura agresiva mientras el BCE o el RBA señalan una postura acomodaticia, el dólar podría mantenerse fuerte, desalentando aún más el carry financiado con dólares. Los datos clave incluyen las lecturas de inflación de EE.UU. y las decisiones de tasas de los bancos centrales de mercados emergentes, que darán forma al atractivo relativo de estas operaciones. La sostenibilidad de este cambio también dependerá del apetito por el riesgo global y los precios de las materias primas, dada la sensibilidad del dólar australiano a la demanda de China.