Futuros del petróleo desconectados de los fundamentales, riesgo de repunte
Los futuros del petróleo se han desconectado cada vez más de la rigidez del mercado físico, con el sentimiento superando a los fundamentales, elevando el riesgo de un fuerte repunte en semanas.

Los futuros del petróleo se han desconectado cada vez más de los fundamentales del mercado físico, con operaciones impulsadas por el sentimiento que superan la dinámica de oferta y demanda cada vez más ajustada, según analistas de mercado. Esta divergencia aumenta el riesgo de un fuerte repunte de precios en cuestión de semanas, ya que los operadores podrían verse obligados a realinear sus posiciones con la realidad.
Durante más de tres meses, el mercado de futuros del petróleo ha estado guiado principalmente por el sentimiento y las esperanzas de un inminente acuerdo de paz en Oriente Medio, tal como lo ha promocionado el presidente estadounidense Donald Trump. Mientras tanto, alrededor de 13 millones de barriles por día (bpd) de oferta global han sido efectivamente eliminados del mercado debido al cierre del estrecho de Ormuz, un punto crítico para los envíos de crudo. Los inventarios de crudo y gasolina de EE. UU. continúan cayendo, pero los precios no han respondido, lo que resalta la desconexión. Para los operadores de energía, esta divergencia entre los mercados de papel y físico es una configuración clásica para una corrección violenta. Cuando el mercado finalmente revalorice el riesgo de oferta, el movimiento podría ser rápido y significativo. Las cotizaciones de combustible en tiempo real de NowPrice proporcionan los últimos niveles para los operadores que monitorean esta situación en desarrollo.
De cara al futuro, el catalizador clave será cualquier cambio en la retórica diplomática de Oriente Medio o interrupciones reales de la oferta. Los operadores deben estar atentos a sorpresas en los datos de inventarios y cualquier señal de que los compradores físicos están comenzando a cubrirse. No resolver el cierre del estrecho de Ormuz podría forzar una rápida revalorización, mientras que un acuerdo de paz probablemente desencadenaría una fuerte liquidación. Las próximas semanas son críticas para los mercados petroleros.