La actividad empresarial de la eurozona cae a mínimos de 18 meses por presiones de precios
La actividad del sector privado de la eurozona cayó a un mínimo de 18 meses en mayo, marcando un segundo mes consecutivo de contracción, mientras los costos de insumos y la inflación de precios de venta alcanzaron máximos de varios años.

La actividad empresarial del sector privado de la eurozona cayó a un mínimo de 18 meses en mayo, marcando el segundo mes consecutivo de contracción por primera vez desde finales de 2024, mientras que las crecientes presiones de precios pesaron sobre la demanda.
Los últimos datos del índice de gerentes de compras (PMI) mostraron que, aunque el sector servicios se mantuvo relativamente bien, la producción total del sector privado disminuyó a un ritmo más rápido. Los nuevos pedidos cayeron por tercer mes consecutivo, con un ritmo de descenso que fue el segundo más pronunciado desde noviembre de 2024. En el frente de precios, los costos de los insumos aumentaron al ritmo más rápido en tres años y medio, mientras que la inflación de los precios de venta alcanzó un máximo de 38 meses, lo que indica una intensificación de las presiones inflacionarias en toda la región.
Para los operadores de tasas de interés, la combinación de un crecimiento debilitado y una inflación creciente presenta un telón de fondo estanflacionario que complica las expectativas de política del Banco Central Europeo (BCE). El BCE se enfrenta a un dilema: las persistentes presiones de precios abogan por un mayor endurecimiento, pero la profundización de la contracción de la actividad empresarial aumenta los riesgos de recesión. Los mercados se centrarán ahora en la próxima reunión del BCE y en cualquier orientación futura sobre la senda de las tasas. Las cotizaciones de tasas en tiempo real de NowPrice muestran la última fijación de precios de las expectativas de tasas del BCE en todos los vencimientos.
De cara al futuro, los operadores seguirán de cerca las lecturas finales del PMI y la decisión de política del BCE de junio para obtener pistas sobre cómo el banco central equilibra los riesgos de crecimiento e inflación. Cualquier cambio en la retórica podría desencadenar movimientos significativos en los rendimientos de los bonos soberanos de la eurozona y en el euro.